domingo, 20 de junio de 2010

LA ISLA DESCONOCIDA | JOSÉ SARAMAGO

Desde que el viaje a la isla desconocida comenzó, no se ha visto comer al hombre del timón, debe de ser porque está soñando, apenas soñando, y si en el sueño les apeteciese un trozo de pan o una manzana, sería un puro invento, nada más. Las raíces de los árboles están penetrando en el armazón del barco, no tardará mucho en que estas velas hinchadas dejen de ser necesarias, bastará que el viento sople en las copas y vaya encaminando la carabela a su destino. Es un bosque que navega y se balancea sobre las olas, un bosque en donde, sin saberse cómo, comenzaron a cantar pájaros, estarían escondidos por ahí y pronto decidieron salir a la luz, tal vez porque la cosecha ya esté madura y es la hora de la siega. Entonces el hombre fijó la rueda del timón y bajó al campo con la hoz en la mano, y, cuando había segado las primeras espigas, vio una sombra al lado de su sombra. Se despertó abrazado a la mujer de la limpieza, y ella a él, confundidos los cuerpos, confundidas las literas, que no se sabe si ésta es la de babor o la de estribor. Después, apenas el sol acabó de nacer, el hombre y la mujer fueron a pintar en la proa del barco, de un lado y de otro, en blancas letras, el nombre que todavía le faltaba a la carabela. Hacia la hora del mediodía, con la marea, La Isla Desconocida se hizo por fin a la mar, a la búsqueda de sí misma.

jueves, 20 de mayo de 2010

SUSAN SONTAG

La rapidez del deseo es comparable a la lentitud del sistema postal. Los retrasos que sufre el correo hacen que mis cartas sean obsoletas desde el momento mismo de su creación, tergiversan todo lo que escribo. Incluso cuando escribo contestando punto por punto a tu carta más reciente, ya existe una carta tuya posterior, escrita para responder a la última que has recibido de mí, diciendo algo distinto. Mientras escribo ya existe una carta tuya que no he leído. El Dios de las epístolas juega con nosotros. Nuestras cartas se cruzan, nuestros miembros no.

viernes, 30 de abril de 2010

LUIS GARCIA MONTERO

AUNQUE TU NO LO SEPAS

Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminado
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos...

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.

miércoles, 28 de abril de 2010

CLAUDIO BERTONI


La Dehesa

"las casitas
de los conchas
de su madre"

domingo, 21 de marzo de 2010

Gustave Courbet en 1866 - Cristina Peri Rossi 1941


Un sexo de mujer descubierto

(solitario ojo de Dios que todo lo contempla

sin inmutarse)

perfecto en su redondez

completo en su esfericidad

impenetrable en la mismidad de su orificio

imposeíble en la espesura de su pubis

intocable en la turgencia mórbida de sus senos

incomparable en su facultad de procrear

sometido desde siempre

(por imposeíble, por inaccesible)

a todas las metáforas

a todos los deseos

a todos los tormentos

genera pertenogenéticamente al mundo

que sólo necesita su temblor.

martes, 20 de octubre de 2009

Peter Handcke |Vivir sin poesía

LO QUE NO SOY, NO TENGO, NO QUIERO, NO ME GUSTARÍA, Y LO QUE ME GUSTARÍA, LO QUE TENGO Y LO QUE SOY.
(Biografía de la oración)

Lo que NO soy:
No soy ningún aguafiestas.
No soy alguien que le haga ascos a los placeres de la vida.
No soy amigo de las penas.

Lo que en PRIMERO, SEGUNDO Y TERCER LUGAR no
[soy:
En primer lugar no soy un soñador, en segundo lugar
No soy un ermitaño y en tercer lugar no vivo en una
Torre de marfil.

miércoles, 7 de octubre de 2009