domingo, 31 de agosto de 2008

RANKING DE LIBROS MÁS VENDIDOS: Baires, Agosto 2008

Libros - Ficción

1- "La pasión según Carmela", Marcos Aguinis (Sudamericana)
2- "El juego del ángel", Carlos Ruiz Zafón (Planeta)
3- "Africa, hombres como Dioses", Hernán Lanvers (Plaza & Janés)
4- "Tuya", Claudia Piñeiro (Alfaguara)
5- "Bestiaria", Carolina Aguirre (Aguilar)
6- "Estado crítico", Robin Cook (Plaza & Janés)
7- "La suma de los días", Isabel Allende (Sudamericana)
8- "Gracias por volar conmigo", Fernando Peña (Sudamericana)
9- "Los pilares de la tierra", Ken Follett (De Bolsillo)
10-"Ser feliz me da vergüenza y otros cuentos", Sebastián Wainraich (Sudamericana)

Libros - No ficción

1- "El combustible espiritual", Ari Paluch (Planeta)
2- "La última lección", R. Pausch y J. Zazlow (Grijalbo)
3- "Gaturro 11", Nik (De La Flor)
4- "El secreto", Rhonda Byrne (Urano)
5- "Argentina ciudadana", Sergio Bergman (Ediciones B)
6- "Espejos", Eduardo Galeano (Siglo XXI)
7- "Gaturro a lo grande 2, Nik (Catapulta)
8- "Historias de diván", Gabriel Rolón (Planeta)
9- "La trampa de los manipuladores", Gloria Husman y Graciela Chiale (Del Nuevo Extremo)
10- "Padre rico, padre pobre", Robert Kiyosa ki (Aguilar)

jueves, 28 de agosto de 2008

Gabriel Zaid: Alba de proa

Navegar,
navegar
Ir es encontrar
Todo ha nacido a ver
Todo está por llegar
Todo está por romper
a cantar

miércoles, 27 de agosto de 2008

Pedro Salinas: Cartas a Katherine Withmore

Sigo hablando, tengo que seguir hablando de tus cartas. Me poseen, me son presentes, me estorba lo que me impide pensar en ellas. Veo, entre sueños, mis líneas verdes, sobre el rayado azul en dos tonos. (ese rayado azul que parece una luz de verano filtrada a través de una persiana). Katherine, en esa carta me das dos sentimientos que me son igualmente necesarios. uno cuando me dices: "Of course, Iwould married marry you. Tonight!, Tomorrow!". Ya creo, sé que me quieres, lo sé, pero esas palabras tan espontáneas, tan del alma, que ni la misma escritura las puede quitar su color de aliento, me son indeciblemente necesarias. ¿Para qué, dirás tú?. Sólo para saberlo, para sentirlo. Me convenzo cada día más de que la vida realizada, la vida en los hechos y la vida querida, la vida en esperanza, en ansias, son dos zonas distintas, trágicamente separadas. Pero el alma necesita saber que lo que no es podría ser . El alma, yo, necesito saber que si mi amor, que si su amor es hoy así, por voluntario somentimiento a sus condiciones, que si, por su lado van los hechos, la realidad realizada, y por otros los deseos, la aspiración, el anhelo, la realidad no realizada, este anhelo y deseos son, no sueños, no vaguedades, no ideales, sino realidad realizable.¿Comprendes, mi alma?. Es decir, que yo no estoy contento, no lo estamos con la forma presente de nuestro amor, que lo aceptamos por consideraciones concordantes, pero hay que saber siempre que estamos preparados en el fondo del alma para el amor pleno e íntegro. Gracias Katherine, gracias (...) nadie conoce detrás del supuesto hombre de acción que parezco a esa alma, angustiada, vacilante, que va a refugiarse a tí, que descansa en tí. Pero tú bálsamo divino, consuelo, refugio, trozo del mundo donde se está seguro de hallar siempre lo que se busca. Infinitas gracias, hoy, mañana, siempre a tí, adorada, bendita. Eso, eso que tú haces con mi amor y conmigo es el más glorioso, el más bello y profundo sí que he recibido nunca. El primer sí, en amor, se da con relativa facilidad, es fácil, no sabe lo que promete a veces. Es luego, cuando vienen los síes de cada día, cuando llegan los obstáculos, los inconvenientes, cuando se siente verdaderamente si el sí primero era o no total. Tú, Katherine, me vas diciendo sí cada día, desde que me diste el primero. Pero en esta carta tu sí, no expresado, no escrito, tu aceptación alegre, valerosa, cordial y esperanzada del amor mío, me da un gozo tan altísimo, como si por primera vez yo estuviese, anhelante, cogidas tus manos, fundido en tus ojos, aguardando la respuesta y tú me dijeses sí. Te adoro con todo mi ser.
Pedro,

martes, 26 de agosto de 2008

Efraín Barquero: La Compañera

Así es mi compañera,
la he tomado de entre los rostros de los pobres
con su pureza de madera sin pintar
y sin preguntar por sus padres,
porque es joven y la juventud es eterna
sin averiguar donde vive porque es sana
sin saber cual es su nombre,
porque es bella y la belleza no ha sido bautizada
(...)
Es una niña del pueblo,
y se parece a su calle en un día de trabajo
con sus caderas grandes como las artesas o las cunas,
así es y es más dulce todavía
como agregar más pan a su estatura,
más carbón a sus ojos ardientes
más uva a su ruidosa alegría




sábado, 23 de agosto de 2008

Alessandro Baricco: de Océano Mar

El hecho es que uno se construye para sí, grandes historias, y puede seguir creyéndolas durante años, no importa que sean locas o inverosímiles; se las lleva por encima y punto. Se puede incluso ser feliz, por cosas de esta naturaleza. Feliz. Y esto podría no terminar nunca. Luego, un día ocurre que algo se rompe en el corazón de ese gran artefacto fantástico, tac, sin ninguna razón, se rompe de improviso y tú permaneces allí, sin entender por qué razón toda aquella historia fabulosa ya no la tienes encima, sino delante de ti, como si fuera locura de otro, y ese otro eres tú. Tac. A veces basta una insignificancia. Aunque sea sólo una pregunta que se asoma. Eso es suficiente.

Mario Benedetti: La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas

un derrumbe de algún modo previsto

ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido

todas mis intuiciones se asomaron

para verme sufrir

y por cierto me vieron

hasta aquí había hecho y rehecho

mis trayectos contigo

hasta aquí había apostado

a inventar la verdad

pero vos encontraste la manera

una manera tierna

y a la vez implacable

de desahuciar mi amor

con un solo pronostico lo quitaste

de los suburbios de tu vida posible

lo envolviste en nostalgias

lo cargaste por cuadras y cuadras

y despacito

sin que el aire nocturno lo advirtiera

ahí nomás lo dejaste

a solas con su suerte

que no es mucha

creo que tenés razón

la culpa es de uno cuando no enamora

y no de los pretextos

ni del tiempo

hace mucho muchísimo

que yo no me enfrentaba

como anoche al espejo

y fue implacable como vos

mas no fue tierno

ahora estoy solo

francamente

solo

siempre cuesta un poquito

empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar

a mis lóbregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos

por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla

y empiezo a recordarte.


Claudio Bertoni: Infinitamente

¿y si después
de la muerte
hay una vida
infinitamente
más dolorosa
que ésta?

viernes, 22 de agosto de 2008

Susan Sontag: La escena de la carta

La rapidez del deseo es comparable a la lentitud del sistema postal. Los retrasos que sufre el correo hacen que mis cartas sean obsoletas desde el momento mismo de su creación, tergiversan todo lo que escribo. Incluso cuando escribo contestando punto por punto a tu carta más reciente, ya existe una carta tuya posterior, escrita para responder a la última que has recibido de mí, diciendo algo distinto. Mientras escribo ya existe una carta tuya que no he leído. El Dios de las epístolas juega con nosotros. Nuestras cartas se cruzan, nuestros miembros no.