martes, 2 de septiembre de 2008

Siri Hustvedt: Todo cuanto amé

Carta de Violet a Bill
¿Recuerdas cuando me dijiste que tenía unas rodillas preciosas?. A mí nunca me gustaron mis rodillas. De hecho, me parecian feas. Pero tus ojos las han rehabilitado. Tanto si vuelvo a verte como si no, tengo toda una vida por delante con dos rodillas preciosas.